Cada semana nos obsequian
con un nuevo capítulo para poner a prueba nuestra capacidad de asombro. Ahora
son inquilinos del Parlamento Nacional
y la flor y nata de nuestra diplomacia
quienes, una vez cazados, pretenden presentarnos como legal lo que
sencillamente resulta inmoral a la gente corriente. Por mucho que intenten
justificarlo, lo penúltimo destapado por los medios de comunicación acerca de las
actividades profesionales de los señores Trillo
y Pujalte, está
bien lejos de lo que debe permitir el régimen de compatibilidades
parlamentarias, y bastante cerca del comisionismo, del tráfico
de influencias y del lobbismo.
| Imagen de elperiodico.com |
