viernes, 16 de enero de 2015

Los mensajes del miedo

"El miedo es un sufrimiento que produce la espera de un mal".
Aristóteles.

Entre la nube de frases patéticas con las que cada semana intentan hipnotizarnos el pensamiento, en los primeros días del año la palma se la ha llevado el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos: “En España se ha perdido el miedo a perder el puesto de trabajo". Será él quien lo habrá perdido, si es que alguna vez lo padeció, porque al Sr. De Guindos poco le habrán afectado las miserias de la crisis. Lo que sí parece es que él ya está viendo las orejas al lobo que le defenestrará de su poltrona, aunque, claro, alguna puerta giratoria estará esperando para recompensarle por los servicios prestados. 

Fuente de la imagen: Foro Coches
No contento con la perla, en la noche del pasado domingo se dedicó a lanzar veladas amenazas apocalípticas, en su entrevista con la periodista Ana Pastor (El Objetivo, La Sexta), acerca de las catástrofes que se avecinan si se cuestiona la legitimidad de la deuda externa de los países más afectados por la crisis. ¿En qué quedamos? ¿Perdemos el miedo o lo seguimos guardando en el zurrón hasta que ustedes decidan otra cosa? Bien podría el susodicho explicar a los españoles, para que pierdan el miedo a saber, sus responsabilidades como director en España y Portugal de Lehman Brothers hasta su quiebra en 2008 y las consecuencias de semejante desastre financiero. Bien debería el Sr. Rajoy aclararnos que razones le orientaron para situar al frente de la economía del estado a un personaje con tales antecedentes al servicio del poder financiero internacional. ¿O es que el plan estaba trazado de antemano? Eso sí nos debe dar miedo

El miedo es una emoción caracterizada por una intensa sensación, normalmente desagradable, provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Su máxima expresión se manifiesta en el terror y en el pánico. Sigmund Freud, en su teoría del miedo, se refiere a la existencia del miedo real, cuando su dimensión se corresponde con la dimensión de la amenaza, y al miedo neurótico, cuando la intensidad del ataque de miedo no tiene ninguna relación con el peligro.

Fuente de la imagen: Project Coaching
El miedo forma parte de la sociedad y de la cultura. En este ámbito emerge asociado a la ignorancia y al temor colectivo a lo desconocido, lo inexplicable o lo incontrolable por el ser humano. Como mecanismo de autodefensa ante esos estupores, las sociedades antiguas buscaron respuestas mágicas que sirvieran de bálsamo a sus miedos. Así debieron surgir las supersticiones tribales en las sociedades primitivas, primero, y las religiones en las sociedades antiguas, después. Quienes recibieron el privilegio de administrar aquellas creencias (hechiceros y sacerdotes), también las emplearon como instrumento de dominación ideológica y como justificación de los privilegios de las minorías dominantes. Sorprendente, ¿no?: el miedo como catarsis, como guía de la historia

Hecha esta digresión no banal, enlacemos con el hilo conductor inicial.  Acabamos de entrar en año electoral. Como menos, habrá comicios municipales y generales, más aquellos de carácter autonómico según vaya conviniendo a los torticeros intereses de unos y otros reyezuelos del mosaico de taifas patrio (Artur Mas acaba de anunciarlo para Cataluña y ya veremos que decide Susana Díaz en Andalucía). Para esto no hay austeridad. 


No les bastó con acumular toneladas de poder con aquella mayoría absoluta infame, sustentada en la mentira y el miedo, para poner a la ciudadanía contra las cuerdas recortando nuestro frágil estado del bienestar. Ahora nos quieren dar más de lo mismo amenazando el subconsciente colectivo. En los próximos meses redoblarán los mensajes del miedo porque su poder y ambición no tienen límites. Nos conminarán con los más inverosímiles argumentos para que volvamos a entregarnos a su socorro inmisericorde: amenazarán con la prima de riesgo, la bolsa de valores sufrirá vaivenes que producirán el vértigo de los pequeños inversores, seguirán demonizando las propuestas políticas que les incomoden, advertirán sobre la crisis económica venezolana, manosearán las estadísticas sin pudor y otras argucias difíciles de imaginar. Seguiremos abocados al miedo y sólo será el conocimiento quien nos ayude a ahuyentar los pavores patrocinados por la ignorancia. 

La ciudadanía está harta y exhausta, se auguran cambios sustanciales en el panorama político nacional y el miedo comienza a cambiar de bando. La recurrencia al miedo para condicionar los resultados electorales es una perversión de la democracia. El ciudadano corriente seguirá abocado al miedo, pero con el gran reto por delante de al fin conquistarlo, pues empieza a percibir que las mentiras emergen del miedo de quienes lo difunden porque, como sentenciara Leonardo da Vinci, “aquel que más posee, más miedo tiene de perderlo”.

A.J.G.G.

14 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias Nieves por seguirme. Es un placer hacer ver que fluya el conocimiento. Saludos.

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  2. Llevas razón en todo, Antonio. Denuncias la labor de zapa de "estagente", como yo los llamo, aciertas en la verdadera dimensión de hechiceros y sacerdotes, como administradores de una magia solo apta para crédulos predispuestos y, finalmente, pones el dedo en la llaga al denunciar algo es patente en la historia: el miedo apoya siempre al conservadurismo y aleja el riesgo de las innovaciones.
    Esclarecedor. Se agradece.

    AG

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    1. Gracias querido Alberto. Tenemos la obligación de seguir siendo maestros hasta el infinito. Un abrazo amigo.

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  3. Simplemente Espléndido y real como la vida misma

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    1. Gracias Pau. Entre todos debemos colaborar a la lucha contra el miedo y la ignorancia. Un saludo.

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  4. buen trabajo.Esta en manos de los ciudadanos cambiar la historia.El saber da poder
    El miedo no existe cuandi no hay nada que perder.El miedo con amenasas. siempre ha sido un recurso de cibardes.
    Gracias. Por. compartir,espero que esta vez gane la viz de un pueblo sin miedo.Os deseo mucho exito.
    ..... . ... Rosa Carrein.

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  5. Saludos, buena reflexión. El miedo paraliza, hay que abandonarlo para poder seguir adelante como seres humanos individuales y como sociedad. Éxitos y bendiciones!

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  6. El miedo es un instrumento del poder político y financiero para seguir manteniendo su status y privilegio, pero el pueblo podemos y debemos vilipendiar toda su influencia y ganar la batalla. No nos dejaremos llevar por él y lucharemos. Creo que ese es el deseo común mayoritario. Excelente artículo.
    Fuerte abrazo

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  7. Buen artículo, Antonio. Creo que muchos tenemos claro la necesidad de un cambio tanto de ayuntamientos, comunidades autónomas y de gobierno central. El miedo sobrevuela el nido de las águilas. Un saludo.

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    1. Tengo la misma percepción que tú Mª José. Me gusta la analogía que haces sobre las águilas. Gracias por seguirme. Un saludo.

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